Un par de palabras

y un par de palabras se unieron
en el papel de seda,
dirigieron camino
y cielo, sol y luna,
entonces descubrieron que sus ojos
no existían ¡ A Dios
pedimos el sentido !
Raudas ellas dijeron
entre sumisas y tan pretenciosas,
así llegó la vista
desde tu mano ellas
un par de ojos abrieron...